RVI: El Calor
Origen y consumo de energía
La energía disponible en nuestro planeta Tierra proviene principalmente del Sol, el centro de nuestro sistema solar. Es gracias a esta fuente inagotable de energía que existe la vegetación y, en consecuencia, toda forma de vida en la Tierra.
Para ilustrar su importancia, imaginemos un escenario hipotético de carácter apocalíptico: una pandemia ha devastado a la humanidad, confinándonos en nuestros hogares debido al riesgo de contagio por un virus. Este ejercicio de imaginación destaca cuán fundamental es la energía solar para la subsistencia de la vida en el planeta.
En términos científicos, las plantas aprovechan la energía solar a través del proceso de la fotosíntesis, fenómeno que probablemente muchos recuerden de sus clases de ciencias naturales en la educación primaria. Durante la fotosíntesis, las plantas transforman la energía solar en alimento, desempeñando un papel esencial en la producción de biomasa.
No obstante, no toda la energía absorbida puede ser convertida en alimento. Debido a las limitaciones de eficiencia en este proceso, una parte de la energía se disipa o se almacena en diferentes formas. Este equilibrio energético es clave para el funcionamiento de los ecosistemas y para el mantenimiento de la vida en la Tierra.